viernes, 28 de septiembre de 2012

Nunca cierres la puerta; no sabes lo que te puede llegar ;)

Cuando el amor aparece en nuestra puerta no debemos tener miedo de abrirle, sin necesidad de preguntar quién es ni qué intenciones tiene. Permitir que entre a nuestro corazón es la mejor decisión que podemos tomar, descubriendo juntos el motivo de su llegada y el camino que ha recorrido hasta nosotros. En esta situación la magia es la propia sutileza de la incógnita, del desconocimiento ante este nuevo visitante que tiene claras intenciones de permanecer con nosotros.
Con el tiempo podremos darnos cuenta que ese visitante no había llegado por puro azar. Era nuestra persona especial, nuestro compañero del destino que por fin nos había encontrado. Centrarnos en los motivos y las causas no tiene sentido, dando gracias por haber actuado desde el sentimiento cuando se dio la oportunidad de dejarle pasar a nuestro rincón personal. Es el momento de disfrutar de su compañía, dejando la puerta abierta para seguir descubriendo el resto del mundo juntos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario